lunes, 6 de junio de 2022

PATRICIA DURÁN-DESCUIDADOS, DOMINGO 5-JUNIO-2022

 DESCUIDADOS

Hablando con Paquita del tema de esta tertulia, intercambiamos un par de ideas. La

segunda, titulada Descuidados fue la elegida. ¿De qué va a tratar mi explicación con un

título así?.

Me voy a referir a esa sensación que tenemos a menudo de que estamos viviendo una

pérdida de educación en todo: en el transporte, en la conducción, en la calle, en las

obligaciones civiles. Se observa falta de empatía e incluso de instinto de supervivencia.

Acostumbrados a la formalidad durante la mayor parte de nuestra vida, este desastre nos sorprende y nos pilla descuidados.

El hilo conductor de los puntos que trataré sería mi generación, la del baby-boom o

boomers, hijos del desarrollismo que ahora empezamos a entrar en la jubilación. Diré ideas que compartimos, también quiero aportar recuerdos y que pasemos un buen rato.

En la primera parte voy a referirme a cuatro puntos básicos:

- la salud, en el sentido físico y mental

- la economía, doméstica y social

- la atención a mayores, enfermos y niños

- la sociedad envejecida de los países desarrollados


La salud, en el sentido físico y mental

En las últimas décadas hemos ido obteniendo cada vez más y mejor atención médica en la cobertura de la Seguridad Social. Os acordáis de cuando empezaron las operaciones y lostrasplantes de órganos? Al principio eran noticia de primera plana. Tras unos años se normalizó y después, España se convirtió en un centro de turismo sanitario y en uno de los principales proveedores de órganos. Paralelamente, se han generalizado problemas de salud mental como la ansiedad y la atención psicológica ya no se oculta. Ir al terapeuta es casi como ir al gimnasio. Todas las franjas del sistema educativo cuentan con psicopedagogas. Al igual que se ha extendido la práctica del deporte y del ejercicio físico en todas las edades.

Hemos avanzado en el conocimiento de nuestra salud. Nos tomamos la tensión, cuidamos la alimentación. Aunque se consuma mucho azúcar, también se hace dieta.

Aunque esta generación ha contribuido con creces al desarrollo y mantenimiento del

sistema, hace unos años que se la mira mal, se la acusa de acaparar una gran parte de la economía porque millones de personas van a cobrar pensiones. La sociedad en países desarrollados envejece y son mayoría. El descenso de la natalidad es general en estos países y lo es también el aumento de población inmigrada, sector en el que sí se produce el relevo generacional. En contrapartida, cuando la sala de espera del médico tiene en su mayoría personas de procedencia extranjera, también se pueden oír quejas. Los que se quejan lo quieren todo: que otras personas crearan lo que ahora disfrutan, pero que no envejezcan porque pierden capacidad productora y desarrollan necesidades que no están dispuestos a cubrir.


La economía, doméstica y social

Tanto para una persona como para la sociedad, la asistencia sanitaria mueve mucho dinero.

Seguro que al oír esto alguien ha pensado en los fraudes de las mascarillas, eh? Pero

quiero referirme al Medicamentazo. Bueno, ha habido varios. El primero que recuerdo fue en 1990, retiraron de la cobertura de los enfermos crónicos 200 medicamentos, muchos dermatológicos. Otro muy importante fue el de 2012, cuando la Seguridad Social dejó de financiar 417, cosa que significaba un ahorro anual para ellos y un gasto para nosotros de más de 450 millones de euros por año. A una buena parte de la sociedad le sacudió el bolsillo. Pero había tanto de bueno aún en el sistema, aunque muchos se quejasen de las listas de espera!!! Ahora los boomers estamos aumentando el consumo de medicinas y de atención médica, ya se sabe, aumentan los achaques.

Otro aspecto que consume buena parte del sueldo es el pago de la vivienda. El Estado del Bienestar facilitó el endeudamiento de muchas familias que pudieron comprar su vivienda, su coche, poner un pequeño negocio… Hasta que explotó la burbuja inmobiliaria: muchas empresas quebraron y dejaron edificios a medio construir, adultos sin trabajo, jóvenes desmotivados…En la generación actual se dice que no pueden emanciparse, que no pueden alquilar ni mucho menos comprar un piso. Muchos están desmotivados y siguen viviendo con sus padres boomers, a los que critican porque no son modernos y tienen ideas antiguas como “esforzarse, aguantar, ahorrar, limpiar y ordenar”, objetivos de otros tiempos.

Esos jóvenes han visto año tras año cómo se iban reduciendo las exigencias en los

estudios, para que lo que se les pide se ajuste a lo que pueden dar. Pides menos, dan

menos. Al año siguiente, repetimos desde ese punto. Hasta el caso de que personas con 16 años se gradúan sin saber redactar, con una letra ilegible, con graves problemas de

comprensión lectora, sin saber ajustar las cuentas de la compra diaria… Pero son los

tiempos que corren. Dicen que no es moderno, que pedir eso está anticuado y desmotiva a los jóvenes.

Aunque eso de los jóvenes desmotivados no me cuadra mucho. Durante la expansión del ladrillo, muchos jóvenes abandonaban los estudios para trabajar en la obra y ganar un dineral. Cierto y probado. Alumnos de 16 años ganaban en un mes como paletas más que un profesor de secundaria. Pero ahora dicen que los jóvenes abandonan hoy los estudios porque no están motivados, porque no encontrarán trabajo cuando se gradúen.

¿Recordáis que hace unos años quisieron utilizar el gancho de sacarse el carnet de

conducir para que se graduaran? No se llevó a la práctica. Donde yo vivo antes de poner el pie en la calle tenemos que mirar de manera panorámica porque nos puede aparecer un coche marcha atrás y en dirección contraria, o de frente a toda velocidad, subiendo la cuesta que es de bajada. Ya ponen la señales de dirección prohibida a pares, pero a ellos no les significa nada. Por otra parte, tampoco le significa nada a tráfico la proliferación de patinetes eléctricos en esta generación. Están prohibiendo y multando por control fotográfico a automóviles matriculados por ir más allá de los 30km/h, pero los patinetes eléctricos conducidos a 25 km/h, sin matrícula, sin casco y sin reflectantes proliferan de día y de noche por todas partes, aumentando el número de víctimas de la carretera. Se está perdiendo el instinto de supervivencia o simplemente se trata de que no piensan en las consecuencias? En contra de los que defienden que se está cambiando las ciudades para el confort y la salud de sus habitantes, se alzan protestas por la proliferación de obstáculos y calles cortadas, por la efervescencia de patinetes, motos y bicicletas por la izquierda y la derecha, por la calzada y por la acera.

En las últimas décadas se ha alargado mucho la edad de emancipación de los jóvenes. Eso tiene como consecuencia un freno en diversos aspectos de la economía, ya que si no se independizan no ocuparan un nuevo domicilio ni compraran coches las dos industrias principales de la generación boomer, pero también un freno demográfico otro contrapeso al baby-boom.


La atención de mayores, enfermos y niños.

A quienes cuidamos, familiares o extraños? Otro gasto importante de la economía

doméstica es el servicio de cuidado de personas. A la entrada al trabajo veo tantos abuelos llevando los nietos de la mano!! A veces pienso, que estaría bien que al crecer esos niños cuidasen de sus abuelos cuando no se pueda valer. Pero el gran trasvase del campo a la ciudad de los sesenta también llevaba consigo la fractura de la tradición de cuidar del abuelo. De niña conocí a ancianos que cuidaban de ancianos parientes viviendo todos juntos en la misma casa. Nunca oí un comentario al respecto, como tampoco oí comentarios relacionados con la tía solterona y los hijos que también se cuidaban.

Ahora es diferente y estas personas mayores, después de toda la vida trabajando, llegan a la vejez, con achaques y necesidades económicas. La gran mayoría de personas mayores no pueden ser atendidas por sus familiares y necesitan ir a una residencia. El Estado del Bienestar también facilitó el aumento de éstas y el precio mensual se ha hecho más asequible. Cuentan con personal cualificado y entregado, aunque es duro trabajar cuidando ancianos y enfermos. Es muy arriesgado y no está bien pagado.


La sociedad envejecida de los países desarrollados

¿Quién nos va a cuidar cuando no podamos valernos? En este último punto me detengo, porque cada día falta menos para lo que parecía lejano y ajeno hace tiempo. De año en año vamos perdiendo agilidad, capacidades y aquello que les pasaba a otros va empezando a ser propio.

El primer año que Catalunya tuvo déficit demográfico fue el 1993. Hubo mucho revuelo. Les preocupaba cómo iban a pagar las pensiones, las nuestras, las del baby-boom, de los boomers, el gran aumento demográfico de los sesenta cuando llegara esta década de 2020.

Entonces se las ingeniaron para que entrara masivamente población extranjera. Hasta la crisis financiera mundial que empezó el 2007. El 2008 fue el primer año en que el saldo migratorio fue negativo. En el 2009 se publicó un libro con ese título “2020” que ya he leído dos veces y os recomiendo.

Nuestra sociedad envejece. Es vieja. Pero está construída, no es un descampado. La

hicieron, la hicimos y la deben seguir haciendo, cuando nosotros no estemos. No hay

excusas. Aquí llueve pocas veces. Pues ya ha llovido, desde que empezaron a decir que

nuestra sociedad envejecía, no les pilla descuidados. Y cuánto insisten en que los boomer somos una carga!! Si más bien somos bestias de carga, porque hemos trabajado como bestias y como tales hemos encajado muchos golpes. Devolvámosela cuando digan que somos una carga !!! Que no nos pille descuidados!!

domingo, 25 de abril de 2021

PAQUITA CAMPOS-¿QUIÉN PUEDE TRADUCIR A AMANDA GORMAN? (POETISA NEGRA Y ACTIVISTA SOCIAL)


Tema de actualidad presentado por Paquita Campos en la tertulia cultural virtual celebrada el Sábado 24-Abril-2021


¿Quién puede Traducir a Amanda Gorman?

 

Hola a todos, he querido traer este tema, porque ayer fue Sant Jordi, que es uno de los días más bonitos que se celebran en Catalunya, el día de los libros y las rosas.

Los hombres regaláis rosas en demostración de vuestro amor a vuestras parejas, también se regala la rosa a una madre, a una hermana, a una hija, se puede regalar rosas a todas las mujeres que uno crea importantes en su vida en demostración de cariño y afecto.

Las mujeres la tradición dice que tenemos es regalar un libro aunque yo no estoy de acuerdo del todo porque también ellos nos pueden regalar un libro y nosotras a ellos una rosa.

Hoy os voy hablar de Amanda Gorman nacida en los Estados Unidos los Angeles el 7 de marzo de 1998,  (23 años) es una poetisa y activista estadounidense, laureada como Poetisa Nacional Juvenil. Su obra se centra en cuestiones de opresión, feminismo, raza y marginación, así como en la diáspora africana. En el 2015, Publicó el libro de poesía The One for Whom Food Is Not Enough (Aquel que la comida para él no es suficiente) En enero de 2021, se convirtió en la poetisa más joven al leer en la investidura presidencial, de Joe Biden su poema "The Hill We Climb" (La colina que escalamos).

Todo empieza con el impacto que causa la presencia poderosa de una joven al recitar el poema que ha escrito para la investidura de Joe Biden el 20 de enero en Washington. Es la voz de Amanda Gorman, segura y elocuente, los versos de La colina que ascendemos se elevan sobre la fría mañana de enero para anunciar el término de una época —”una sombra sin fin”— y el inicio de un “nuevo amanecer”. Su abrigo amarillo de Prada la ilumina como una antorcha. El entusiasmo que despierta se extiende más allá de Estados Unidos. Apenas dos meses después de su actuación, ya se ha firmado la traducción de La colina que ascendemos a 17 idiomas.

En Holanda para hacer la traducción del libro  El sello Meulenhoff eligió a una escritora de postín, Marieke Lucas Rijneveld, la persona más joven (29 años) y la primera nacida en los Países Bajos en ganar el prestigioso premio Booker Internacional con su primera novela, La inquietud de la noche. Blanca y de género no binario (no se percibe ni como hombre ni como mujer), había sido aceptada por Gorman y su equipo. Pero un artículo de Janice Deul, periodista y activista negra holandesa, donde calificaba de “incomprensible” que no se hubiera elegido a una traductora que, como Gorman, fuese “una artista de spoken word, joven y orgullosamente negra”, generó una agria polémica que se saldó con la renuncia de Rijneveld a la traducción.

Rijneveld, que había recibido el encargo de traducir al neerlandés el poema de Gorman, renunció a hacerlo ante las protestas en las redes sociales por su elección. El detonante fue un artículo escrito por Janice Deul, que se califica como  periodista y activista holandesa., joven y orgullosamente negra”. Marieke Lucas Rijneveld, que el año pasado ganó el Premio International Booker con su primera novela, es blanca. No, no es blanca: es blancx, porque se define como no binaria.

Tras la renuncia de Rijneveld, la editorial holandesa Meulenhoff publicó una declaración: “Vamos a emprender un camino distinto teniendo en cuenta las opiniones recibidas. Buscaremos un equipo (sic) con el que trabajar para transmitir lo mejor posible las palabras de Amanda y su mensaje de esperanza e inspiración, así como su espíritu”. ¿Fin de la historia? No.

Según las críticas realizadas por Deul, a las que me referiré a partir de ahora como la lógica Deul, los blancos solo podrían traducir a blancos, las mujeres a mujeres, los trans a trans… Y así hasta el infinito: solo los mexicanos podrían cantar rancheras, solo los japoneses podrían escribir haikus, etcétera. Y, por supuesto, olvídate de traducir a Proust si no eres homosexual y no has probado una magdalena.

La elección de Rijneveld había sido aprobada por Amanda Gorman, como su elección y las de los otros 15 traductores. ¿Qué autoridad artística tenía Deul para cuestionar el criterio de Gorman? Ninguna: no había leído ni un solo verso de la traducción de Rijneveld. Deul se había investido del nuevo y temible poder de las redes sociales. Ella era el rostro visible de ese corifeo anónimo que, bajo la bandera del “derecho moral”, afianza su supremacía censora cada día que pasa. Para Deul la calidad de la traducción era lo de menos, lo que importaba era la identidad de la traductora: el color de su piel, su edad, su militancia.

Lo sucedido no es irrelevante. Apunta, más allá de la traducción, a la esencia misma de la creación: la imaginación.

Aquí en España más concretamente en Catalunya también  habido consecuencias por los cambios de opinión de la poeta Amanda Gorman en nuestro país, es que la editorial catalana de la célebre poeta propone ahora una traductora tras la exclusión de Víctor Obiols.

 La autora desea que sus versos sean vertidos a otras lenguas por mujeres, preferentemente negras o activistas Los editores catalanes recibieron el pasado lunes la noticia, a través de los representantes de Gorman, de que esta pedía que fuera otro perfil de traductor quien se encargara de su libro al no reunir las características que “preferiblemente” considera que deben poseer quienes se encaren a sus composiciones. Desde Univers admiten que no han firmado todavía el contrato con los representantes de Gorman para verter El turó que enfilem (La colina que ascendemos). A pesar de ello, “ya nos hicieron saber que tuviéramos en cuenta que se recomendaba que quien la tradujera fuera o mujer joven o de orígenes africanos o que tuviera un perfil activista”, reconocen fuentes de la editorial, que negocian con los representantes de Gorman en España, Agencia Literaria, La apuesta del sello catalán, sin embargo, fue el curtido y reconocido Obiols, premiado poeta de 60 años, músico (Víctor Bocanegra) y traductor, entre otros, de Shakespeare, Wilde y Max Porter. “Sencillamente, nos pareció el mejor para abordar con profesionalidad y sensibilidad ese texto”, argumentan fuentes de Univers.

Aunque, amén del currículo profesional de Obiols, también se inquirió desde EE UU por “si había colaborado en oenegés o era activista en alguna organización”, no parecía que hubiera veto alguno, por lo que el traductor inició su labor hace casi tres semanas y ya la había concluido. Las trabas llegaron esta misma semana, al poco de que estallara a finales de febrero una polémica sobre la traductora de The Hill We Climb (La Colina que ascendemos) en Holanda.

El poeta Víctor Obiols no es mujer, ni de raza negra ni activista. Por no cumplir estos requisitos, Obiols no traducirá al catalán The Hill We Climb, el poema que leyó Amanda Gorman el 20 de enero en la toma de posesión del presidente de EE UU, Joe Biden, según anunció él mismo en redes sociales y ha confirmado su editorial, Univers. La alternativa propuesta por el sello catalán, a la espera de ser aceptada por los agentes literarios de la autora, es la gerundense María Cabrera. Amén de mujer de 38 años y notable poeta a la que han musicado desde el grupo Manel a Silvia Pérez Cruz, participó en el poemario coral Ningú no ens representa. Poetes emprenyats surgido tras el movimiento 15-M de 2011.

“Como la holandesa, he sido víctima de la nueva Inquisición (…) Tendré que buscar betún”, aseguró entre la acidez y la sorna Obiols en su cuenta de Twitter, que ahora tiene restringida. “Quizá lo que ha ocurrido con la traducción catalana tenga su raíz en el episodio de Holanda”, apunta por su parte Lola Albornoz, editora de Lumen, sello que publicará en castellano el poema inaugural de Gorman.

En su caso, no tuvieron problemas con la traductora propuesta, la escritora madrileña Nuria Barrios que, reputado currículo aparte (vierte al castellano a John Banville y a James Joyce), no reúne ninguno de los requisitos solicitados por el equipo de Gorman. “Hicimos la propuesta a principios de enero”, recuerda Albornoz para quizá explicar la ausencia de indicaciones de Gorman al respecto. “Lo único que nos hizo llegar era que pusiéramos en su biografía que había vivido en Madrid”, señala la editora de Lumen, quien, por otro lado, considera que “es lícito que un autor quiera aprobar a su traductor, de la misma manera que se aprueba o no una cubierta; es más, ocurre a menudo que los contratos especifiquen que quieren ver la traducción o tener la potestad de corregirla”.

Albornoz admite: “No sé si es normal; a mí, no me ha pasado nunca”, sobre la exigencia a un traductor de conceptos ajenos a lo estrictamente literario o editorial, pero cree que la solicitud de Gorman “puede tener sentido en su caso porque las temáticas de esas peticiones están en el ADN mismo de su obra poética y son más comprensibles en países como EE UU u Holanda, donde hay una sensibilidad especial por la conflictividad racial existente”. Lumen, que tiene el libro ya en imprenta, lanzará entre 6.000 y 8.000 ejemplares.

Vicente Fernández presidente de ACE y representante de los traductores (medio millar en toda España), “no puedo estar de acuerdo con la idea de que para traducir a alguien haya necesariamente que tener unas características personales, biológicas o raciales, porque entonces no podríamos traducir a Heródoto así… Pero también es verdad que las circunstancias políticas o sociales o de lucha de un sector por alcanzar visibilidad puede hacer aconsejable la discriminación positiva”.

La editorial Lumen ofreció a Nuria Barrios traducir al español el poema de Amanda Gorman. Tanto la editorial como yo sabíamos que era más que un poema: era un símbolo de la victoria de la luz frente a la oscuridad.

 No sabemos aún si tendrá un efecto expansivo.

Es la victoria del discurso identitario frente a la libertad creadora, de lo dado frente a la imaginación. Del orgullo de ser quien eres se ha pasado al imperativo, sujeto a penalización, de no ser otro que quien eres: nuestra piel convertida en camisa de fuerza. Pero el arte es híbrido, omnívoro, inapresable. Extirpar la imaginación de la traducción es someter el oficio a una lobotomía que hace imposible su ejercicio.

 Afectará a los otros traductores contratados para volcar en su lengua el poema de Amanda Gorman. Pero sí sabemos algo: lo sucedido no es una anécdota. Es el síntoma de una nueva censura, letal para la traducción, para el arte, para la vida.

Nuria Barrios es escritora y traductora. Sus últimas traducciones son ‘Los muertos’, de James Joyce, y ‘La colina que ascendemos’, de Amanda Gorman, que publicará la editorial Lumen en abril.

Presentado por: Paquita Campos

Bibliología: Wikipedia, El Pais


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jueves, 1 de noviembre de 2018

EL MUNDO DE LAS GEISHAS

Texto de la ponencia presentada por Paquita Campos el Sábado 3-Febrero-2018

EL MUNDO DE LAS GEISHAS



Prologo


                 Si viéramos al mundo oriental con los ojos del mundo occidental diríamos que es una sociedad machista, pero es una sociedad con miles de años de historia, aunque para nosotros sus tradiciones nos parezcan arcaicas, de lo que vamos hablar esta tarde es sobre las Geishas   (Geisha traducido al japonés, significa persona de las artes) que se remontan a cientos de años. Sus comienzos fueron como artistas del entretenimiento y prostitución la mayoría en sus inicios eran hombres 
                 Las geishas, tal y como las conocemos hoy en día, son relativamente modernas, ya que los orígenes que tenemos de ellas datan entre 1500 y 1700.

               Yo voy a exponer una breve historia de las vida de ellas espero que os guste y podamos sacar conclusiones de su mundo.


                Renuncian a la familia. Al móvil. A salir. A lo que huela a occidental y a ser madres. Y rezan por no crecer, al menos no más de 1,63 centímetros, ni rozar jamás los 50 kilos, de lo contrario no les entrarían los kimonos de talla única y, lo que es peor, podrían ser más altas ellas que sus clientes. Así son las geishas (y las maikos o aspirantes)  Ellas han decidido tomar este camino por su cuenta sin que sus padres las hayan vendido a un okiya (escuela de formación) como les sucedió a tantas niñas antes de la Segunda Guerra Mundial y aparentemente sin que nadie las haya obligado.


                Son Geishas por vocación. Más allá de todo el circo turístico que pueda haberse montado en ciertas calles de Tokio y sobre todo de Kioto, que se nota a la leguas sin ser un experto, todavía existen estas profesionales del entretenimiento. Aseguran que por lo general solo aceptan clientes conocidos y los atienden en la ochayas o casas de té en celebraciones o cenas de negocios, aunque cada vez hacen más excepciones y se prestan a ofrecer un ozashiki  o banquete tradicional con geishas y maikos a nuevos interesados. ¿Precios? Depende. Pero su espectáculo de dos horas suele rondar entre los 150.000 y los 250.000 yenes por persona, lo que viene a ser de 150 a 250 euros.
                Todo queda muy lejos de los grandes tiempos. De esas 80.000 geishas (entre formadas y aspirantes) que tuvo Japón en la época dorada de los hanamachi que coincidió con la Primera Guerra Mundial, cuando la economía japonesa prosperó generando una fuerte demanda de entretenimiento y el número de maikos y geishas sobrepasó todos los récords anteriores. Lo de hoy tampoco tiene comparación con los años de recuperación que Kioto protagonizó tras el terremoto que en 1923 destruyó el 60% de sus edificios. La ciudad se rehízo, y el próspero negocio de las geishas, también. Nada que ver con todo eso. La situación ahora es radicalmente distinta. En la actualidad no llegan al millar las mujeres adscritas al sindicato que vela por sus intereses y por evitar, por ejemplo, la entrada de geishas blancas. Las geishas y las aprendizas de Gion (uno de los distritos más poderosos de Kioto) aún recuerdan que hace ahora seis años la australiana Fiona Graham (la primera occidental que se integró en este mundo) fue vetada a ejercer el oficio. Este es un universo reservado a las japonesas que saben moverse con pasos cortos y una delicadeza insólita, que no se quejan, menos en público, y que jamás muestran el menor signo de aburrimiento o cansancio. Mejor aún si son de Kioto, cuyo acento vale para los versos y las canciones que aprenden de memoria.

Las geishas en la actualidad
                 Las Geishas de hoy siguen asumiendo sin rechistar las viejas leyes de su oficio. ¿Machistas? Ellas dicen que no; de hecho, ni entienden demasiado a qué puede referirse este concepto no habitual en su vocabulario.  Saben que está prohibido tener un vínculo afectivo oficial, pero que sin embargo, es perfecto conseguir un danna o cliente habitual para formar con él una relación sin ataduras. Eso las puede hacer muy ricas. La gran diferencia de las geishas de ahora a sus okasan (o “madre” de la okiya) es que ahora son un poco más altas (el límite hasta hace nada era 1.60 y 43 kilos) y que tardan tres años más en debutar. En la actualidad suelen comenzar su formación entre los 15 y los 17 años, mientras que antes se iniciaban entre los 12 los 14 años.

                 A cambio de manutención, alojamiento y los kimonos y adornos (cuesta alrededor de 50.000 yenes cada kimono, y necesitan al menos 40 cada una), las niñas que consiguen entrar en este mundo renuncian por completo al suyo.  Es una condición indispensable para convertirse en las artistas cultivadas que por la mañana se levantan a las 9 para estudiar y se acuestan a diario a las 3 o más tarde de la madrugada tras atender a sus clientes. ¿Prostitutas? Para nada, dice Momo (aprendiza) “los clientes ni nos tocan”.
                Ella es la única de las cinco aprendizas  que habla inglés con fluidez en su okiya de Gion. Nos cuenta que decidió ser geisha tarde, a los 15 años, al cruzarse con una bellísima okaasan. Desde entonces sólo ve a sus padres tres veces al año y pasa las mañanas aprendiendo a tocar el taiko (tambor), la flauta de bambú (shakuhachi) o el shamisen. Además, ella y su hermana Satomi (una chica de Tokio que concertó su entrevista con su okiya  por internet tras descubrir este mundo durante una visita al colegio) explican que también pasan horas y horas con sus mayores para instruirse en la charla (dominan la política y las matemáticas) y la ceremonia del té. Luego, por la tarde, se visten en una ceremonia que dura más de dos horas, con una enagua la camisola y el kimono que atan el datejime… Y se peinan y se maquillan en otro proceso igual de agotador.
                “Es muy largo y costoso ser geisha”, dice Momo con una gran sonrisa (nuestra aprendiza) y una gran facilidad para bromear con todo. Explica que primero fue shicomi (sirvienta) y se familiarizó con el kyo con que hablan las geishas. Tras aprobar el examen de ingreso y el ritual llamado sansakudo (para emparentarse con su hermana mayor), pasó a ser maiko principiante o minarai (las que aprenden observando)  y solo cuando debutó celebró el misedashi y pudo entregar su tarjeta de contacto (sashigami). Ascendió así a una segunda categoría y comenzó a ganar dinero. Pero igual que cuando era minariai, sólo llevaba el labio inferior pintado de rojo y seguía con kimonos coloridos. Tardó un año en poder rebajar los ornamentos de su kimono y su pelo y poder pintarse el labio superior tan rojo como el inferior, y por fin “escoger entre las okobo o sandalias altas o las zori, con menos plataforma”. Ahora dice que tiene 22 años  y que está a un mes de finalizar su aprendizaje. ¡Será una geiko! (así se llaman las geishas en el dialecto de Kioto) y en nada de tiempo podrá tener su propio móvil. Manejará sus cuentas y sus clientes y jura que no se casará nunca. Hacerlo sería renunciar a ser geisha, y es la vida que ha escogido para siempre.
                   Japón es un país orgulloso de su mezcla de tradición y modernidad, pero la presión occidental está haciendo mella en la sociedad. ¿Desaparecerán las geishas? ¿O simplemente se adaptarán a los nuevos tiempos y cambiarán su estilo, como ya hicieron en el pasado? La respuesta a estas preguntas se esconde en el futuro. No podemos hacer más que esperar y ver.


Los trabajos de las geishas

Tarjetas de contacto:


Las aprendizas debutan con la celebración del misedashi, que consiste en repartir por todo su barrio o hanamachi su tarjeta de contacto, o sashigami.


Ceremonia del Té:


Es una de las artes tradicionales japonesas que las geishas deben dominar por completo.
Farolillos rojos:
 Los hanamachi o barrios de las geishas están salpicados de farolillos rojos de papel a la entrada de las casas de Té.
Aprendizas:
Las maiko o aprendizas de geisha, renuncian a su familia y a casarse.
Toda una vida:
La profesión puede durar tanto como una quiera. Sólo deben respetar las normas de esta cerrada comunidad.

sábado, 23 de diciembre de 2017

MUJERES EN LA SOMBRA

Texto de la ponencia presentada por Paquita Campos el Sábado 21 de Octubre.
MUJERES EN LA SOMBRA



En la historia las mujeres casi siempre han estado a la sombra de los hombres a pesar de que muchas veces ellas han sido las inventoras, las escritoras y las músicas etc…


En esta ponencia he buscado varias historias de mujeres que han estado en la sombra, a veces por no quitar el mérito al marido otra simplemente por su condición de mujer.



Marie Curie (Cientifica)
Considerada la madre de la física moderna, fue la primera mujer en ganar el Nobel.

A menudo se la define como <la madre de la física moderna>, y es cierto que lo largo de su vida Marie Curie alumbró muchas cosas. Fue la primera mujer en ganar un Premio Nobel, la primera de las cuatro únicas personas que han obtenido el premio dos veces, y la primera de las únicas que lo han ganado en dos campos distintos- en su caso, química y física-; fue Curie quien acuñó el término radiactividad. Así mismo, descubrió dos elementos químicos –polonio y radio-, y se convirtió en la primera mujer docente en la Sorbona.

Albert Einstein dijo de ella que había soportado <<las dificultades más extremas imaginables, nunca antes vistas en la historia de la ciencia>>

Era una mujer que luchaba por ser aceptada en la comunidad científica de París de finales del siglo XIX, un entorno en el que las mujeres no eran bienvenidas.

Actualmente no hay duda respecto a los revolucionarios avances que Curie impulsó para atender la naturaleza y el funcionamiento de la radiación, que con el tiempo darían pie a tratamientos para combatir el cáncer y al desarrollo de la energía atómica. Sin embargo durante muchos años se la considero una mera comparsa de su marido, el físico francés Pierre Curie.

Cuando la pareja recogió el Nobel  en 1903, que compartieron con Henri Becquerrel, a la hora de entregárselo el presidente de la Academia Sueca citó la Biblia: <<No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea para él>>

Y cuando en 1906 ella ingreso en la Sorbona ocupando la plaza de su marido, fallecido en 1906 tras ser atropellado por un carro de caballos, tuvo que enfrentarse a la resistencia no solo de las comunidades científica y académica sino de la opinión  pública.

Para ella, esas luchas contra el poder establecido eran una extensión de las que vivió en su infancia.

Había nacido el 7 de noviembre de 1867, en una familia perteneciente a la intelligentsia polaca que luchaba contra el yugo de la Rusia zarista. De niña vio a personas muy cercanas ser deportadas a Siberia, y al principio de su adultez ella misma se arriesgó a correr la misma suerte mientras enseñaba a los niños campesinos a leer polaco, por entonces lengua prohibida.

Es cierto, en todo caso, que a pesar de su resistencia, Currie no llegó a cambiar las actitudes sexistas imperantes en su época, pero tampoco lo pretendió; la política nunca le interesó. Vivía consumida por su trabajo, y murió consumida por él: décadas de exposición a materiales radiactivos la sumieron en la enfermedad crónica y en última instancia causaron su muerte en 1934, a los 67 años, a causa de una anemia aplásica.



Concha Espina (Novelista, dramaturga, poeta y periodista)
Concha Espina (Santander) 1869-Madrid, 1955)

Fue mucho más que una poeta, dramaturga, periodista y novelista compulsiva. Fue también y ya se borró del recuerdo colectivo, la escritora española que estuvo más cerca del Nobel. En 1926 perdió frente a la italiana Grazia Deledda.
Se casó muy joven y vivió algún tiempo en Chile, donde fue corresponsal de El Correo Español de Buenos Aires. De vuelta a España, publicó una breve colección de versos infantiles con el título de Mis flores (1904), prologada por Menéndez Pelayo.

Aunque inició su trayectoria literaria con artículos periodísticos, cuentos y poemas, obtuvo su primer éxito con la novela La niña de Luzmela (1909), donde trataba de analizar la psicología femenina. La esfinge maragata (1914), en la que narra la vida desgraciada de una mujer que se casa en contra de su voluntad, y El metal de los muertos (1920), descripción realista de una huelga en las minas de Riotinto, fueron sus obras más logradas.

Autora prolífica, permaneció ajena a las innovaciones estilísticas y las preocupaciones ideológicas de su tiempo. En varias de sus novelas reflejó el mundo rural asturiano, pero sin cuestionarse los valores tradicionales. Sus paisajes y tipos, arrancados de su tierra natal, diríanse una renovación de Pereda. El estilo es rico y pintoresco, rozando a veces el cromo; en otras ocasiones alcanza una admirable perfección expresiva. La rosa de los vientos (1916), El cáliz rojo (1923) y El más fuerte (1947) figuran también entre sus principales obras.



Milena Jesenska (Activista y periodista)
Milena Jesenská debía de tener una personalidad impactante. Así lo constata Margarete Buber-Neumann, quien en 1940 se dejó seducir por ella y se convirtió en su amiga en el epicentro del infierno, cuando ambas estaban encerradas en el campo de concentración de Ravensbruck. Jesenská, periodista, traductora y destinataria de las más intensas cartas de amor que jamás escribió Franz Kafka, murió allí en 1944 Buber- Neumann sobrevivió y recordó la fantasía compartida, que se convirtió en una promesa, de que ambas escribirían un libro sobre la vida en los campos nazis y soviéticos (porque Buber-Neumann había conocido ambos). El recuerdo de la amiga se hizo tan potente que cristalizó en una trayectoria de historiadora de los totalitarismos y en 1970 publico Milena, una obra ya clásica que Tusquest llevo a las librerías a finales de la década de los 80 y que ahora acaba de reeditar.

Milena, el libro, recupera la existencia de una mujer que ha pasado a la historia como amante de Kafka, pero esta relación que apenas duró un par de años en su vida, unos pocos encuentros fallidos y gran número de cartas, solo ocupa unos pocos capítulos en la biografía. Su retrato tiene el valor de quien decidió vivir una vida nada convencional, una mujer infatigable aún en las peores circunstancias, marcadas por la adicción a la morfina, la vindicación feminista, el desencanto frente a la Unión Soviética y su lucha final contra el nazismo, Kafka, que se sintió bastante intimidado por su inagotable vitalidad y precisamente por ello decidió romper la relación, la definió como “fuego vivo”. Demasiado para él. “Sin embargo es, al mismo tiempo, dulce animosa, inteligente y volcada totalmente al sacrificio, o, si se prefiere, lo consigue todo a través del sacrificio…”, escribió.
ROMPIENDO CADENAS
Milena Jesenská no fue una joven convencional. Nacida en Praga en 1896 en la mayoría bohemia y más ilustrada del país, su padre, un tiránico odontólogo antisemita y nacionalista, intentó doblegar el decidido carácter de su hija con escaso éxito. Llegó incluso a encerrarla en un psiquiátrico por “demencia moral” cuando se enamoró de su primer marido, Ernst Pollack, un conocido asesor de artistas que se movía como ella en los círculos intelectuales de los cafés de Praga y de Viena. El matrimonio no funcionó. Él tuvo una larga procesión de amantes e incluso obligó a Jesenká a convivir con ellas en la misma casa, apelando para ello a la libertad sexual.

Fue en medio de esa insatisfacción, unidad a una miseria en la que Milena se vio obligada a trabajar cargando maletas en una estación o limpiando casas, cuando conoció a Kafka. Ella se lanzó a esa relación en tromba, después de haberse convertido en su traductora al checo. De hecho, la aparición de El fogonero, el primer capítulo de lo que luego se convirtió en la novela Amerika, fue la primera traducción de Kafka a cualquier otra lengua.

Aunque eran muy distintos, además del amor por la literatura, compartían una relación conflictiva con el padre. Kafka, de hecho, le confió su célebre e inédita Carta al padre, el más íntimo secreto de sus textos, demostrando que el vínculo intelectual –a diferencia de otras historias sentimentales que había tenido el autor- era muy profundo. Sin embargo, la desenvuelta Milena le pidió amor físico, y el escritor enfermo y terriblemente asustado frente al sexo, a pesar de demostrarle mucho amor en sus misivas, se replegó en su soledad. A su muerte, ella escribió una certera necrológica, un perfecto análisis a pie de obra del torturado carácter de un autor entonces todavía por descubrir. “¿Por qué siempre me enamoro de hombres más débiles que yo?”, le preguntó a una amiga.
ENSEÑANZAS Y DOLOR
Adquirió fama como periodista, se vinculó a la vanguardia artística y literaria y especialmente a la Bauhaus, (era una escuela de artesanía, diseño, arte y arquitectura. Cerrada por las autoridades prusianas en manos del Partido Nazi) a la que pertenecía su nuevo marido, el arquitecto Jaromír  Krejcár. Pese a sufrir graves problemas de salud tras el complicado parto de su única hija en 1928, cuyas dolorosas secuelas la convirtieron en morfinómana como efecto colateral. Eso no le impidió iniciar una intensa actividad política con su afiliación al partido comunista. Poco a poco, el idealismo chocó con la realidad, especialmente en los cinco años que paso con Krejcár en la URSS y que la convirtieron en una antiestalinista declarada. El precio fue situarse en tierra de nadie, sospechosa de sus antiguos amigos, porque la mayor parte de los intelectuales checos cerraban los ojos frente a la política soviética.

Antes de ser detenida por la Gestapo, multiplico su labor en la resistencia. De hecho, fue una de las primeras en ponerse en acción poniendo a salvo a sus amigos judíos. En el campo de concentración, Milena mostró una salud muy debilitada, pero su resolución se impuso y decidió que nada le haría daño pese a contar con el rechazo de las comunistas del lager. (Campo de concentración Nazi)

Buber-Neumann relata cómo murió entre sus brazos el 15 de mayo de 1944. Cuando esta recuperó la libertad, apenas unos meses después, se mantuvo fiel a la convicción de su amiga: “Sé que al menos tú no me olvidaras, que podré seguir viviendo en ti”.




                   Clara Campoamor

                                     (Madrid 1888 – Laussanne 1972 )


Nace en el barrio madrileño de Maravillas el doce de febrero de 1888, en una familia de origen humilde. Su madre era modista y su padre, contable de un periódico. A la muerte de éste, se ve obligada a interrumpir sus estudios y ponerse a trabajar y lo hace en el cuerpo de Correos y Telégrafos en 1909.

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En 1914 y tras sacar el número uno de su oposición, se convierte en profesora de adultas en el Ministerio de Instrucción Pública. Sin embargo, al no tener el bachiller sólo puede impartir clases de taquigrafía y mecanografía por lo que decide seguir estudiando a la vez que lo compagina con sus trabajos de mecanógrafa en el Ministerio y de secretaria en el periódico “La Tribuna” respectivamente.

En 1923 participa en un ciclo sobre Feminismo organizado por la Juventud Universitaria Femenina donde comienza a desarrollar su ideario sobre el derecho a la igualdad de las mujeres.

En 1924 y a la edad de treinta y seis años se licencia en Derecho lo que le permite defender dos casos de divorcio muy célebres en aquella época, el de la escritora Concha Espina, de su marido Ramón de la Serna y Cueto, y el de Josefina Blanco, de Valle-Inclán.

Fue también la primera mujer que intervino ante el Tribunal Supremo y que desarrolló trabajos de jurisprudencia sobre cuestiones relativas a los derechos de la situación jurídica de las mujeres en nuestro país.

En 1928 crea junto a compañeras de otros paises europeos la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas, que todavía existe con sede en París y trabaja junto a Victoria Kent y Matilde Huici en el Tribunal de Menores.

En 1930 contribuye a fundar la Liga Femenina Española por la Paz.
Con Azaña forma parte de la junta directiva del Ateneo de Madrid y se declara republicana. A la pregunta de un periódico "¿Monarquía o República?, responde ¡República, República siempre!. Me parece la forma de gobierno más conforme con la evolución natural de los pueblos. Y en muchos casos la más adecuada a la situación de un país específicamente considerado, verbigracia, España".

Fue delegada de España en la Sociedad de Naciones.

En los últimos años de la dictadura de Primo de Rivera, colabora en el diario “La Libertad” donde en una sección propia titulada “Mujeres de hoy” presenta y analiza la vida de mujeres.

Tras la dictadura, entra a formar parte del Partido Radical y se presenta a las elecciones de 1931 para las Cortes Constituyentes de la Segunda República, obteniendo un escaño como diputada por Madrid.

Participa en la comisión encargada de redactar la Carta Magna republicana, siendo la primera mujer que habla en las Cortes Españolas. Estamos en septiembre de 1931.

Desde su tribuna ejercerá una enardecida defensa del sufragio femenino en España, con la oposición de sus propios compañeros de partido y de otra diputada socialista, Victoria Kent, convertida en la portavoz del “no”.

Victoria Kent se opone al derecho electoral de las mujeres, argumentando que éstas influidas por la Iglesia, votarán conservador. La derecha, contraria a la emancipación de las mujeres, apoya, sin embargo, a Clara Campoamor por los motivos que esgrime Victoria Kent, pensando que los votos de éstas les serán favorables a su formación.

Clara Campoamor se mantiene fiel a sus principios y defiende el derecho de las mujeres a ser consideradas ciudadanas por encima del sentido de su voto.
Al final, y con una apretada victoria impone sus tesis y entra en la Historia como la principal artífice de la inclusión del voto femenino en España, recogido en la Constitución de 1931, que en su artículo 36 dispone que “Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes”.
En las elecciones de 1934, la CEDA se proclama vencedora y toda la izquierda culpa de su derrota a Clara Campoamor. Es su muerte política.

Sin embargo, en 1936, las urnas darán la mayoría a la izquierda.

En diciembre de 1933 es nombrada Directora General de Beneficencia, cargo del que dimite al año siguiente por discrepancias con el ministro.

Por esas fechas tiene lugar la rebelión de Asturias y Clara marcha a Oviedo con el fin de socorrer a los hijos de los mineros muertos o encarcelados.
La dura represión junto con la falta de interés que muestra el Partido Radical por todas las cuestiones referentes a la situación de desigualdad de las mujeres, la lleva a salir del mismo.

Intenta organizar un partido independiente que defienda los derechos de las mismas pero se le niega la entrada en el Partido de Izquierda Republicana.

En 1936, tras el golpe militar del general Franco contra la República Española, Clara Campoamor se exilia a Francia, Argentina y a Laussanne donde fallece en 1972 sin haber tenido la oportunidad, ante las condiciones impuestas por parte del gobierno franquista, de regresar a España como era su deseo.

Concha Fagoaga y Paloma Saavedra, en su reedición de El voto femenino y yo, en 1981, citan una carta de Clara Campoamor en 1959 a Martín Telo:
 «Creo que lo único que ha quedado de la República fue lo que hice yo: el voto femenino».


Discurso de Clara Campoamor ante las Cortes el 1 de octubre de 1931, donde quedaría aprobado el voto femenino en España. 

Señores diputados: lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, señorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer. Creo que por su pensamiento ha debido de pasar, en alguna forma, la amarga frase de Anatole France cuando nos habla de aquellos socialistas que, forzados por la necesidad, iban al Parlamento a legislar contra los suyos.

Respecto a la serie de afirmaciones que se han hecho esta tarde contra el voto de la mujer, he de decir, con toda la consideración necesaria, que no están apoyadas en la realidad. Tomemos al azar algunas de ellas. ¿Que cuándo las mujeres se han levantado para protestar de la guerra de Marruecos? Primero: ¿y por qué no los hombres? Segundo: ¿quién protestó y se levantó en Zaragoza cuando la guerra de Cuba más que las mujeres? ¿Quién nutrió la manifestación pro responsabilidades del Ateneo, con motivo del desastre de Annual, más que las mujeres, que iban en mayor número que los hombres?

¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? Además, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, ¿se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? ¿No sufren éstas las consecuencias de la legislación? ¿No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones? ¿No refluye sobre ellas toda la consecuencia de la legislación que se elabora aquí para los dos sexos, pero solamente dirigida y matizada por uno? ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad? Y ¿por qué no los hombres? ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?

Pero, además, señores diputados, los que votasteis por la República, y a quienes os votaron los republicanos, meditad un momento y decid si habéis votado solos, si os votaron sólo los hombres. ¿Ha estado ausente del voto la mujer? Pues entonces, si afirmáis que la mujer no influye para nada en la vida política del hombre, estáis –fijaos bien– afirmando su personalidad, afirmando la resistencia a acatarlos. ¿Y es en nombre de esa personalidad, que con vuestra repulsa reconocéis y declaráis, por lo que cerráis las puertas a la mujer en materia electoral? ¿Es que tenéis derecho a hacer eso? No; tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el derecho natural fundamental, que se basa en el respeto a todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo.

No se trata aquí esta cuestión desde el punto de vista del principio, que harto claro está, y en vuestras conciencias repercute, que es un problema de ética, de pura ética reconocer a la mujer, ser humano, todos sus derechos, porque ya desde Fitche, en 1796, se ha aceptado, en principio también, el postulado de que sólo aquel que no considere a la mujer un ser humano es capaz de afirmar que todos los derechos del hombre y del ciudadano no deben ser los mismos para la mujer que para el hombre. Y en el Parlamento francés, en 1848, Victor Considerant se levantó para decir que una Constitución que concede el voto al mendigo, al doméstico y al analfabeto –que en España existe– no puede negárselo a la mujer. No es desde el punto de vista del principio, es desde el temor que aquí se ha expuesto, fuera del ámbito del principio –cosa dolorosa para un abogado–, como se puede venir a discutir el derecho de la mujer a que sea reconocido en la Constitución el de sufragio. Y desde el punto de vista práctico, utilitario, ¿de qué acusáis a la mujer? ¿Es de ignorancia? Pues yo no puedo, por enojosas que sean las estadísticas, dejar de referirme a un estudio del señor Luzuriaga acerca del analfabetismo en España.

Hace él un estudio cíclico desde 1868 hasta el año 1910, nada más, porque las estadísticas van muy lentamente y no hay en España otras. ¿Y sabéis lo que dice esa estadística? Pues dice que, tomando los números globales en el ciclo de 1860 a 1910, se observa que mientras el número total de analfabetos varones, lejos de disminuir, ha aumentado en 73.082, el de la mujer analfabeta ha disminuido en 48.098; y refiriéndose a la proporcionalidad del analfabetismo en la población global, la disminución en los varones es sólo de 12,7 por cien, en tanto que en las hembras es del 20,2 por cien. Esto quiere decir simplemente que la disminución del analfabetismo es más rápida en las mujeres que en los hombres y que de continuar ese proceso de disminución en los dos sexos, no sólo llegarán a alcanzar las mujeres el grado de cultura elemental de los hombres, sino que lo sobrepasarán. Eso en 1910. Y desde 1910 ha seguido la curva ascendente, y la mujer, hoy día, es menos analfabeta que el varón. No es, pues, desde el punto de vista de la ignorancia desde el que se puede negar a la mujer la entrada en la obtención de este derecho.

Otra cosa, además, al varón que ha de votar. No olvidéis que no sois hijos de varón tan sólo, sino que se reúne en vosotros el producto de los dos sexos. En ausencia mía y leyendo el diario de sesiones, pude ver en él que un doctor hablaba aquí de que no había ecuación posible y, con espíritu heredado de Moebius y Aristóteles, declaraba la incapacidad de la mujer.

A eso, un solo argumento: aunque no queráis y si por acaso admitís la incapacidad femenina, votáis con la mitad de vuestro ser incapaz. Yo y todas las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad masculina, porque no hay degeneración de sexos, porque todos somos hijos de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser, argumento que han desarrollado los biólogos. Somos producto de dos seres; no hay incapacidad posible de vosotros a mí, ni de mí a vosotros.

Desconocer esto es negar la realidad evidente. Negadlo si queréis; sois libres de ello, pero sólo en virtud de un derecho que habéis (perdonadme la palabra, que digo sólo por su claridad y no con espíritu agresivo) detentado, porque os disteis a vosotros mismos las leyes; pero no porque tengáis un derecho natural para poner al margen a la mujer.

Yo, señores diputados, me siento ciudadano antes que mujer, y considero que sería un profundo error político dejar a la mujer al margen de ese derecho, a la mujer que espera y confía en vosotros; a la mujer que, como ocurrió con otras fuerzas nuevas en la revolución francesa, será indiscutiblemente una nueva fuerza que se incorpora al derecho y no hay sino que empujarla a que siga su camino.

No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza de igualdad está en el comunismo. No cometáis, señores diputados, ese error político de gravísimas consecuencias. Salváis a la República, ayudáis a la República atrayéndoos y sumándoos esa fuerza que espera ansiosa el momento de su redención.

Cada uno habla en virtud de una experiencia y yo os hablo en nombre de la mía propia. Yo soy diputado por la provincia de Madrid; la he recorrido, no sólo en cumplimiento de mi deber, sino por cariño, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos públicos acudía una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención, he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. La mujer española espera hoy de la República la redención suya y la redención del hijo. No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar; que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven; que ha sido simpatía y apoyo para los hombres que estaban en las cárceles; que ha sufrido en muchos casos como vosotros mismos, y que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt de que la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos es caminar dentro de ella.

Señores diputados, he pronunciado mis últimas palabras en este debate. Perdonadme si os molesté, considero que es mi convicción la que habla; que ante un ideal lo defendería hasta la muerte; que pondría, como dije ayer, la cabeza y el corazón en el platillo de la balanza, de igual modo Breno colocó su espada, para que se inclinara en favor del voto de la mujer, y que además sigo pensando, y no por vanidad, sino por íntima convicción, que nadie como yo sirve en estos momentos a la República española.